Parientes y militares eran fichas clave en el modus operandi de De los Santos Viola, según MP

Julio Camilo de los Santos Viola fue el militar que quedó a cargo de la seguridad del expresidente Danilo Medina una vez fue apresado Adán Cáceres, ex director del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep) en mayo de 2021.

Sin embargo, meses después fue igualmente acusado de beneficiarse de presuntos actos de corrupción junto a un grupo  que supuestamente “presenta un enriquecimiento que no podría justificar con sus ingresos habituales, ni por lo percibido en la comunidad de bienes”.

Para ocultar este supuesto desfalco a las arcas monetarias del Estado el grupo recurrió, según miembros del Ministerio Público, a la utilización de testaferros y prestanombres que se responsabilizaran de administrarles los bienes e ingresos, a la vez que percibían beneficios por su participación.

¿Cómo operaba?

De acuerdo a las aseveraciones que hacen los fiscales en el texto, Julio Camilo de los Santos Viola se aprovechó de la influencia social, militar e institucional que le confería su cargo como subjefe del Cusep para llevar a cabo su esquema delictual.

La falta de fiscalización a los fondos públicos fue una ventaja que el alto mando militar encontró para “un abuso desmedido de los caudales públicos”, que pudo mantener basándose en un supuesto guión financiero de partidas o renglones con difíciles variaciones en las asignaciones mensuales y en muchos tantos otros casos, la existencia supuesta de cobros y compensaciones.

“Viola (alias con que se le conoce), cimentado en su posición de dominio como subjefe del Cusep, se lucró de un sistema replicado de recolección ilegal de dinero tanto en efectivo como a través de transferencias, sustentado fraudulentamente en distracción de los recursos públicos, apoyada esta operatividad engañosa por un equipo del personal que estaba bajo su estricto mando y supervisión inmediata, utilizando familiares y militares de su círculo más estrecho para el movimiento de los recursos y la adquisición y ocultamiento de bienes”, cita el documento.

Las transferencias depósitos eran recurrentes a familiares directos, como su hermana, su padre o su cuñado; su esposa, Angélica María Alba Trinidad, y familiares de esta última, tal como su madre y cuñada.

Para los fiscales estos desvíos de dinero no tienen ninguna lógica más que la de generar inyección de capital; así como también colocar dinero en mano de sus familiares y relacionados, quienes posteriormente lo utilizarían en compras de solares y apartamentos, mientras se encubre al legítimo propietario: el general De los Santos Viola.

¿Quiénes eran sus aliados?

En el apartado que versa sobre las acusaciones contra “Viola”, se menciona entre los primeros a un viejo amigo que, según el Ministerio Público, conoció cuando estaba de puesto en el Aeropuerto de Santiago.

Se trata del coronel Lisandro de Jesús Cabrera Alemán, miembro de la Fuerza Aérea de República Dominicana y quien fungía como su asistente.

Cabrera Alemán realizó entre 2012 y 2016 transferencias por un monto RD$1,180,200, monto que corresponde al 33% de los fondos recibidos por Viola de personas físicas.

Parte de este dinero fue utilizado para el pago de mantenimiento y las mismas propiedades de De los Santos Viola, así lo determinaron los fiscales a partir de las entrevistas realizadas a quienes señalan como beneficiarios de los montos.

Familia involucrada

Un caso, por ejemplo, es el de varios inmuebles en un mismo edificio del  sector Los Millones, en el Distrito Nacional. Allí, tanto Viola como Adán Cáceres, a quien se le atribuye la cabecilla del entramado, son propietarios de apartamentos administrados por parientes del primero. 

“Resulta que la hermana del acusado Julio Camilo de los Santos Viola Viola, acusada Lucía de los Santos Viola, era quien recibía los pagos de alquiler de ambos inmuebles, es la hija de esta última, acusada Onoris Beatriz Soto de los Santos, quien poseía un poder de ambos acusados para la administración de dichos inmuebles”, explica el documento acusatorio.

De once inmuebles consecutivos que adquirió el exsub jefe del Cusep, cuatro están a su nombre, uno a nombre de su hermana Magnolia de los Santos Viola; otro tres a nombre de su primo y presunto testaferro, Raymel Pastor del Rosario Viola; otro a nombre de su madre, Gladys Viola; y otro dos a nombre de su sobrina y testaferro Onoris Beatriz Soto de los Santos.

Viola, utilizando los vínculos de familiaridad y cercanía, también se valió de sus suegros Manuel de Jesús Alba Solano y Elida María Trinidad Santiago, además de su cuñado, Emmanuel Alba Trinidad, para que “además de disimularles el origen de los inmuebles, naturaleza y fuente de los recursos, le sirvieran de asesores legales”.

Los anteriores mencionados tienen en común los oficios a los que se dedican y demás formas de ingresos económicos no son suficientes para demostrar los bienes y empresas en las que figuran sus nombres.

Otras acusaciones

Una maniobra se suma a la lista de acusaciones que hacen los miembros del Ministerio Público contra De los Santos Viola “para la distracción de fondos ilícitos” y, según el documento acusatorio, cobró mayor relevancia durante los últimos ochos meses del gobierno del expresidente Danilo Medina Sánchez.

De acuerdo  a los fiscales, este alto mando militar aprovechó su puesto y atribuciones para tramitar designaciones, nombramientos y adiciones.

Las mismas no eran gratis, a cambio esperaba el monto establecido como salario para la función de que se tratase. Mientras que a quienes aceptaban la oferta les garantizaba como beneficio que, llegado el momento, serian pensionados con los montos establecidos como salarios de la designación vendida, “que en su mayoría eran direcciones y subdirecciones varias”.

Los fiscales dicen haber verificado que estos oficiales efectuaron estas transferencias que se daban de forma recurrente.

Un modo más de manejar el dinero producto del supuesto desfalco fue la solicitud préstamos que eran pagados con los mismos montos obtenidos del erario público.

Con sus sueldos como militar y sin ser parte de ninguna empresa, no hay forma de justificar los pagos de los cuantiosos y variados préstamos realizados. Tampoco su comunidad de bienes le permitiría, según los fiscales, el estilo de vida y los bienes  e inmuebles adquiridos, de estos últimos se registran unos 23.

No existen medios legales mediante los cuales el acusado Julio Camilo De Los Santos Viola (a) Viola, pudiera justificar el pago de las cuotas de este préstamo, además de otros ya existentes, incluyendo pagos en efectivos por más de un millón de pesos y máxime cuando el mismo ya no se encontraba desempeñando funciones como Subjefe del CUSEP”, expone el documento.

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