La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elevó ligeramente su previsión de crecimiento mundial para 2026 al 2,9 %, frente al 2,8 % calculado en junio. El organismo atribuye parte de esa resistencia a la inversión vinculada con la inteligencia artificial, aunque advierte que la energía y la inflación pueden debilitar la actividad en 2027.
El gasto en centros de datos y semiconductores está sosteniendo la economía de Estados Unidos y favoreciendo las exportaciones tecnológicas de Japón y Corea del Sur. Para 2027, sin embargo, la OCDE redujo su previsión global al 3,0 %, una décima menos que en junio, debido al impacto esperado del conflicto en Oriente Medio sobre los costos energéticos.
Pronósticos por grandes economías
La organización estima que Estados Unidos crecerá 2,2 % en 2026 y 2,1 % en 2027. Para China proyecta 4,5 % y 4,2 %, respectivamente; para la zona euro, 1,0 % en ambos años; Japón avanzaría 0,8 % y 0,7 %, mientras Canadá crecería 0,9 % y 1,3 %.
La inflación del G20 se situaría en 4,1 % este año y bajaría a 3,6 % en 2027. La OCDE señaló que la transmisión del encarecimiento energético al consumidor puede ser gradual, de modo que parte de la presión aparecería con retraso.
Riesgos combinados
El escenario adverso del organismo combina volatilidad energética, efectos de El Niño, mayores rendimientos de los bonos y retornos decepcionantes de las inversiones en IA. Si esos factores coincidieran, el crecimiento de 2027 podría ser 0,7 puntos porcentuales menor y la inflación 1,1 puntos mayor que en el escenario central.
La mejora de 2026 no equivale, por tanto, a una garantía de expansión sostenida. La OCDE presenta las cifras como previsiones sujetas a cambios en energía, clima, financiamiento y productividad tecnológica.
Procedencia y verificación
- Fuente: Reuters,


